jueves, 26 de febrero de 2015

Flamencos en Blanco&Negro (III): Trinidad Huertas la Cuenca

O el Arte de la Libertad

Hoy me apetecía mucho escribir sobre la libertad. Será porque lo hago desde Roma, ciudad que cimentó (o puso piedra sobre piedra porque el cemento aun no se había inventado) gran parte de su inmensidad en la esclavitud. 


También quería hablar de libertad porque la próxima semana se instala en el Mercat de les Flors por cuatro días Rocío Molina con sendos espectáculos "Felahikum" y "Bosque Ardora" en los que, una vez más, la bailaora genial apela al hago-lo-que-me-sale-de-ahí (a la libertad, para ser más políticamente correctos). Y salvando las distancias espacio-temporales y que me perdonen los puristas que puedan haberse perdido en el ciberespacio y hayan acabado leyendo mi blog, quería enlazarlo con una nueva entrega de mis Flamencos en Blanco y Negro dedicada a otra genial bailaora que hacía lo que le salía de ahí: Trinidad Huertas la Cuenca.
(para info de los próximos espectáculos flamencos de Rocío Molina en Barcelona leed el artículo que escribí para Kaliú)


Me gusta hablar de Trinidad "La Cuenca" (ella prefería omitir el primer apellido para no ser confundida probablemente con otro artista coetáneo) porque, a juzgar por los textos que sobre ella pueden leerse en la red, debió de ser una mujer avanzada a su tiempo, libre y arriesgada. Hablamos de que nació en 1857, no creo que andáramos las féminas muy sobradas de libertades por aquellas fechas.
Y es que todo apunta que fue la primera bailaora en actuar vestida de hombre y en ejecutar elaborados zapateados, en una época en el que el baile flamenco reservado a la mujer tenía que ser todo lo contrario: femenino y sutil.

Su número estrella, que le proporcionó fama internacional y que triunfaba en el París de finales del XIX, consistía en la recreación escénica del toreo (con cierto toque cómico), y que prensa de la época describía apasionadamente así: "Trinidad Cuenca viste de hombre y de corto: chaquetilla, pantalón ceñido, botas vaqueras, calañés, camisa con chorreras y faja de seda. De este modo desaparece lo que tiene de antipático el bailaor y aumenta la gracia de la bailaora [...]. Sube al punto el entusiasmo cuando Mademoiselle Cuenca, a la vez que baila una suerte de zapateado, simula varias suertes del toreo [...] y termina con una estocada que el matador da a su suegra. Dirán ustedes que el público no comprenderá la gracia. Puede ser, pero aplaude como si estuviera en el secreto o como si estuviese convertido nuestras costumbres."

La Cuenca era además guitarrista, cosa no tan excepcional en la época (aunque no le resta mérito), porque es cierto que a diferencia de la actualidad, originariamente muchas artistas flamencas eran también guitarristas. Claro que en el caso de La Cuenca, hablamos de una flamenca verdaderamente dotada, carismática y polifacética.

Repito, salvando las distancias, que el ver a Rocío Molina atreverse con dos propuestas como Felahikum y Bosque Ardora, donde se las ve con el hiphop y con una suerte de fantasía bucólica de árboles, trompetas y seres mitológicos respectivamente, me inspira una nada forzada conexión entre ambas mujeres y artistas, y me hace pensar que la libertad debería ser considerada un Arte en sí misma.

Las fuentes consultadas para redactar este artículo son: Flamencas por Derecho Manuel Bohórquez Diario de Jerez
Internet está plagado de datos bibliográficos sobre La Cuenca que no he querido recoger aquí precisamente por la facilidad de búsqueda. Eso demuestra lo inmensamente popular que fue, y lo genial que debió ser como artista, a pesar que no podamos verla en acción.

lunes, 2 de febrero de 2015

Imágenes flamencas que valen más... que mil compases

Cuando aquí una gran mayoría de los festivales flamencos apuestan todavía por la silla, el clavel y la botella de fino en sus carteles y/o imágenes promocionales, me ha gustado (y sorprendido gratamente) que festivales extranjeros arriesguen con imágenes más rompedoras.

No sé cual puede ser el motivo oculto. Sospecho que pueda tener que ver con que, lejos de la madre patria del flamenco, de los purismos y ortodoxias que todavía imperan en una parte importante del gremio nacional, ellos se sientan libres de hacer lo que les plazca.

Para muestra tres botones.

Uno: el cartel de la Bienal de los Países Bajos, donde se ve a una muchacha rubia, de piel clara (poco flamenca, dirían algunos), envuelta por un mantón y salpicada de agua. No baila, no posa, no marca. Sus brazos están rígidos y sus manos agarrotadas. Su cara, por el contrario, en una inquietante calma tensa. ¿Cual es el mensaje que hemos de interpretar? A mí no me queda claro, pero la imagen me parece muy bella (y refrescante) :)


Dos: El sorprendente video del festival flamenco Coetani de Grecia, que ha llevado a cabo una campaña muy pintoresca para recoger fondos a través del Crowdfunding. En el video de presentación, en el que insisten en el carácter experimental del festival, una bailaora se coloca todas las peinetas al compás flamenco, para finalmente.... ¡colocarse un rayador de queso! Salvando las distancias, pero, ¿no es cierto que visto en la imagen, un rallador podría ser una original peineta? ¿A quien se le habrá ocurrido? Señores, que quieren que les diga... yo creo que es genial.

Tres: el que para mí se lleva la palma flamenca  y tacatá, es este cartel de la próxima Bienal de París. Se trata de una fotografía de la artista Pilar Albarracín que na hace falta describir. ¡La imagen es potentísima!. Y yo me pregunto, ¿será posible ver alguna vez en un festival nacional un cartel como este?


Tirando de memoria y haciendo una rápida investigación en la red, he encontrado dos carteles de festivales flamencos españoles que podrían incluirse (con un aprobado raspado) en la categoría de transgresores. Uno, el de la edición del Festival Flamenco de Jerez de este año, en la que la transgresión viene dada por la imagen de Manuel Liñán bailando con mantón y bata de cola (no es un montaje ni una foto hecha ex profeso, dado que Liñán incorpora ambos elementos en algunos de sus espectáculos).


Pero quizás más visual e impactante, es la fotografía que ilustraba la Bienal de Sevilla de 2008. Se trata de una fotografía del artista colombiano Ruvén Afanador, según el cual "muestra, a través del cuerpo pintado de negro de Yolanda Heredia -la bailaora retratada-, la desnudez de la mujer flamenca, bajo la luz eterna del verano".

Pero no podemos pasar por alto que el fotógrafo es colombiano, no español... :s
¡Ay! Así que de momento, parece que en esto de transgredir con la iconografía y la imagen flamenca, en el extranjero nos están ganando por goleada. O que están pasados de compás en estos menesteres.

martes, 13 de enero de 2015

Midiendo el duende

Hace unos días recibí un wassap de un buen amigo del que hacía tiempo que no tenía noticias. Me enviaba el enlace a una curiosa noticia “Científicos descubren como medir el duende”

El titular me llamó la atención, pero como mi móvil va a velocidad de palazos de carbón, decidí postergar la lectura hasta llegar a casa. Por mi mente no podía pasar otra cosa que la imagen de un diminuto ser de orejas puntiagudas al que se le aplicaba una vara reglada a fin de determinar su escueta altitud. ¿No es eso medir el duende?

Cual fue mi sorpresa al encontrarme con la descombacante noticia que a día de hoy ya todos habréis leído, por la que se da a conocer un estudio científico de un equipo investigador de la Universidad de Granada que asegura poder medir el duende del flamenco, y que éste se mide porque a los que tienen duende se les enfría el culo y la nariz y se les calientan los antebrazos cuando bailan.

Me indigné. ¡Me indigné mucho! Porque si alguien ha sido capaz de sintetizar la esencia del flamenco científicamente esa fui yo con mi Flamencotil, pero mi genial descubrimiento parece que pasó inadvertido para la ciencia y la humanidad. ¡Ay!...

No seré yo, ¡pobre de mi!, la que desmonte dicho estudio, aunque debo decir que me merecería algo más de respeto si en vez de haber escogido a diez bailaoras de último curso de un conservatorio, hubieran cogido también a alguna vieja gitana de Jerez o Triana. El duende, al menos por lo que yo he podido observar en estos años de andadura flamenca, no entiende de titulaciones superiores; a veces, más bien al contrario.

En fin… Lo que más me ha “enritao” como diría mi abuela, es que es la semana en la que más he escuchado hablar de flamenco en muchos medios de este país desde que tengo memoria flamenca, y lo han hecho sólo para dar cobertura a este estudio de dudoso valor para nosotros, los flamencos. Con todo lo que se podría decir de nuestro arte, y parece que lo único que interesa es descubrir el “secreto”, envasarlo y empezar a comercializarlo si se puede.

A mí me vais a permitir que siempre que escuche las palabras “medir” y “duende” en la misma frase, piense sólo y únicamente en ese ser fantástico de los bosques y una regla Pelikan. Para el otro duende, el que no se puede medir… a los que de verdad les interese saber qué es, de qué está hecho, donde encontrarlo… 

¡quizás podrían probar a ir de una puñetera vez a ver flamenco!

O que se tomen un Flamencotil... :-)


martes, 30 de diciembre de 2014

Año Nuevo, retos nuevos: Kaliú Flamenco

Ya está en marcha KALIÚ FLAMENCO !!!
Tenéis un botón de enlace en la columna derecha del blog
Y también estáis invitados a seguirnos en Facebook y Twitter!!

¡Un nuevo y largo camino que me llena de energía e ilusión!

Los que me conocéis sabéis que soy un alma inquieta (por no usar otra expresión menos poética).
Llevo ya unos cuantos años en el mundo del flamenco, y otros tantos casi tecleando mis vivencias flamencas, pero también las de otros, en este blog. Al cabo de la semana, son muchas las horas que dedico a estar sentada frente a la pantalla leyendo y siguiendo la prensa especializada, viendo flamenco... ¿Por qué no aprovechar ese tiempo invertido?

Así que hace tiempo que rondaba mi mente verter esa experiencia en un nuevo "recipiente". Mi blog fue, es y será mi casa y vuestra casa, donde podremos seguir estando en zapatillas y pijama y contarnos lo que sentimos con esta locura que no tiene cura que se llama flamenco...

...Pero hay otras personas y empresas que me conocen menos a las que quiero recibir en traje de chaqueta y peinada (ya me entendéis). Y para ese nuevo camino, he decidido crear KALIÚ FLAMENCO.

Para mis lectores de siempre, CONFIRMO que no abandono este blog. No hay tarjeta de visita, currículum o radiografía de cuerpo entero que represente mejor lo que soy y lo que siento, que este blog.

Entonces, ¿qué es Kaliú Flamenco? No lo sé bien. A dia de hoy, empieza como una revista online donde poder ofrecer información sobre la actualidad flamenca, entrevistas, artículos. La Barcelona y la Cataluña flamenca que conozco y que tanto estimo serán protagonistas indiscutibles.

Y en un futuro, y según me lo permita el tiempo, impulsaremos a nuestros artistas locales, tenderemos puentes con otras regiones, paises y continentes.

¿Veis? Menos de veinte líneas y yo ya estoy "viajando" a otros continentes. ¡No lo puedo evitar! Pero, ¿sabéis?, no voy a dejar de soñar nunca, porque como tantas veces el flamenco me ha demostrado...