lunes, 9 de marzo de 2015

Agenda Roma Marzo 2015

Estos son los eventos flamencos en los que participo y/u organizo estas semanas en Roma.
Para ampliar información podéis escribirme a mi email sonia@soniasalmeron.com

CONFERENCIA
"Historia y estructuras del flamenco"
Jueves 19 de marzo, 19h
Instituto Cervantes Roma | Piazza Navona, 91
Entrada Libre
Info +39 06 686 18 71
http://roma.cervantes.es/FichasCultura/Ficha100188_33_1.htm



SHOW SERATA FLAMENCO
Con Eduardo R. Vargas
El Duende Ristorante Tablao
Via di Valle Melaina, 68, ROMA
Sábado 20 marzo noche



SHOW FLAMENCO
Con Eduardo R. Vargas
Don Pepe Ristorante Tablao
Lungomare Paolo Toscanelli, 125
00121- Ostia Lido - Roma
http://www.ristorantedonpepe.it/en/
Sábado 28 marzo mediodía



MASTERCLASS BAILE
Tangos y Bulerías 
Nivel Medio
Sábado 28 marzo 17.30-19.30h en IALS
18 euros



ROMA|AMOR Collezione Moda Flamenca
Venta en Roma sólo hasta 31 de marzo
+info sonia@soniasalmeron.com
+39 3275999109
Toda la colección aquí:


jueves, 26 de febrero de 2015

Flamencos en Blanco&Negro (III): Trinidad Huertas la Cuenca

O el Arte de la Libertad

Hoy me apetecía mucho escribir sobre la libertad. Será porque lo hago desde Roma, ciudad que cimentó (o puso piedra sobre piedra porque el cemento aun no se había inventado) gran parte de su inmensidad en la esclavitud. 


También quería hablar de libertad porque la próxima semana se instala en el Mercat de les Flors por cuatro días Rocío Molina con sendos espectáculos "Felahikum" y "Bosque Ardora" en los que, una vez más, la bailaora genial apela al hago-lo-que-me-sale-de-ahí (a la libertad, para ser más políticamente correctos). Y salvando las distancias espacio-temporales y que me perdonen los puristas que puedan haberse perdido en el ciberespacio y hayan acabado leyendo mi blog, quería enlazarlo con una nueva entrega de mis Flamencos en Blanco y Negro dedicada a otra genial bailaora que hacía lo que le salía de ahí: Trinidad Huertas la Cuenca.
(para info de los próximos espectáculos flamencos de Rocío Molina en Barcelona leed el artículo que escribí para Kaliú)


Me gusta hablar de Trinidad "La Cuenca" (ella prefería omitir el primer apellido para no ser confundida probablemente con otro artista coetáneo) porque, a juzgar por los textos que sobre ella pueden leerse en la red, debió de ser una mujer avanzada a su tiempo, libre y arriesgada. Hablamos de que nació en 1857, no creo que andáramos las féminas muy sobradas de libertades por aquellas fechas.
Y es que todo apunta que fue la primera bailaora en actuar vestida de hombre y en ejecutar elaborados zapateados, en una época en el que el baile flamenco reservado a la mujer tenía que ser todo lo contrario: femenino y sutil.

Su número estrella, que le proporcionó fama internacional y que triunfaba en el París de finales del XIX, consistía en la recreación escénica del toreo (con cierto toque cómico), y que prensa de la época describía apasionadamente así: "Trinidad Cuenca viste de hombre y de corto: chaquetilla, pantalón ceñido, botas vaqueras, calañés, camisa con chorreras y faja de seda. De este modo desaparece lo que tiene de antipático el bailaor y aumenta la gracia de la bailaora [...]. Sube al punto el entusiasmo cuando Mademoiselle Cuenca, a la vez que baila una suerte de zapateado, simula varias suertes del toreo [...] y termina con una estocada que el matador da a su suegra. Dirán ustedes que el público no comprenderá la gracia. Puede ser, pero aplaude como si estuviera en el secreto o como si estuviese convertido nuestras costumbres."

La Cuenca era además guitarrista, cosa no tan excepcional en la época (aunque no le resta mérito), porque es cierto que a diferencia de la actualidad, originariamente muchas artistas flamencas eran también guitarristas. Claro que en el caso de La Cuenca, hablamos de una flamenca verdaderamente dotada, carismática y polifacética.

Repito, salvando las distancias, que el ver a Rocío Molina atreverse con dos propuestas como Felahikum y Bosque Ardora, donde se las ve con el hiphop y con una suerte de fantasía bucólica de árboles, trompetas y seres mitológicos respectivamente, me inspira una nada forzada conexión entre ambas mujeres y artistas, y me hace pensar que la libertad debería ser considerada un Arte en sí misma.

Las fuentes consultadas para redactar este artículo son: Flamencas por Derecho Manuel Bohórquez Diario de Jerez
Internet está plagado de datos bibliográficos sobre La Cuenca que no he querido recoger aquí precisamente por la facilidad de búsqueda. Eso demuestra lo inmensamente popular que fue, y lo genial que debió ser como artista, a pesar que no podamos verla en acción.

Nota al texto: la finalidad de este artículo, basado en recopilación de informaciones en las fuentes mencionadas anteriormente, es la de divulgación. No hay autoría propia en ninguna de las investigaciones, informaciones, datos apuntados. Pido disculpas por posibles errores en las fuentes consultadas y agradeceré correcciones debidamente justificadas. En el flamenco es habitual encontrar opiniones y estudios muy sesgados según la procedencia, ideología o intereses de los investigadores. Sea como fuere, señores, ¡viva el flamenco!

lunes, 2 de febrero de 2015

Imágenes flamencas que valen más... que mil compases

Cuando aquí una gran mayoría de los festivales flamencos apuestan todavía por la silla, el clavel y la botella de fino en sus carteles y/o imágenes promocionales, me ha gustado (y sorprendido gratamente) que festivales extranjeros arriesguen con imágenes más rompedoras.

No sé cual puede ser el motivo oculto. Sospecho que pueda tener que ver con que, lejos de la madre patria del flamenco, de los purismos y ortodoxias que todavía imperan en una parte importante del gremio nacional, ellos se sientan libres de hacer lo que les plazca.

Para muestra tres botones.

Uno: el cartel de la Bienal de los Países Bajos, donde se ve a una muchacha rubia, de piel clara (poco flamenca, dirían algunos), envuelta por un mantón y salpicada de agua. No baila, no posa, no marca. Sus brazos están rígidos y sus manos agarrotadas. Su cara, por el contrario, en una inquietante calma tensa. ¿Cual es el mensaje que hemos de interpretar? A mí no me queda claro, pero la imagen me parece muy bella (y refrescante) :)


Dos: El sorprendente video del festival flamenco Coetani de Grecia, que ha llevado a cabo una campaña muy pintoresca para recoger fondos a través del Crowdfunding. En el video de presentación, en el que insisten en el carácter experimental del festival, una bailaora se coloca todas las peinetas al compás flamenco, para finalmente.... ¡colocarse un rayador de queso! Salvando las distancias, pero, ¿no es cierto que visto en la imagen, un rallador podría ser una original peineta? ¿A quien se le habrá ocurrido? Señores, que quieren que les diga... yo creo que es genial.

Tres: el que para mí se lleva la palma flamenca  y tacatá, es este cartel de la próxima Bienal de París. Se trata de una fotografía de la artista Pilar Albarracín que na hace falta describir. ¡La imagen es potentísima!. Y yo me pregunto, ¿será posible ver alguna vez en un festival nacional un cartel como este?


Tirando de memoria y haciendo una rápida investigación en la red, he encontrado dos carteles de festivales flamencos españoles que podrían incluirse (con un aprobado raspado) en la categoría de transgresores. Uno, el de la edición del Festival Flamenco de Jerez de este año, en la que la transgresión viene dada por la imagen de Manuel Liñán bailando con mantón y bata de cola (no es un montaje ni una foto hecha ex profeso, dado que Liñán incorpora ambos elementos en algunos de sus espectáculos).


Pero quizás más visual e impactante, es la fotografía que ilustraba la Bienal de Sevilla de 2008. Se trata de una fotografía del artista colombiano Ruvén Afanador, según el cual "muestra, a través del cuerpo pintado de negro de Yolanda Heredia -la bailaora retratada-, la desnudez de la mujer flamenca, bajo la luz eterna del verano".

Pero no podemos pasar por alto que el fotógrafo es colombiano, no español... :s
¡Ay! Así que de momento, parece que en esto de transgredir con la iconografía y la imagen flamenca, en el extranjero nos están ganando por goleada. O que están pasados de compás en estos menesteres.

martes, 13 de enero de 2015

Midiendo el duende

Hace unos días recibí un wassap de un buen amigo del que hacía tiempo que no tenía noticias. Me enviaba el enlace a una curiosa noticia “Científicos descubren como medir el duende”

El titular me llamó la atención, pero como mi móvil va a velocidad de palazos de carbón, decidí postergar la lectura hasta llegar a casa. Por mi mente no podía pasar otra cosa que la imagen de un diminuto ser de orejas puntiagudas al que se le aplicaba una vara reglada a fin de determinar su escueta altitud. ¿No es eso medir el duende?

Cual fue mi sorpresa al encontrarme con la descombacante noticia que a día de hoy ya todos habréis leído, por la que se da a conocer un estudio científico de un equipo investigador de la Universidad de Granada que asegura poder medir el duende del flamenco, y que éste se mide porque a los que tienen duende se les enfría el culo y la nariz y se les calientan los antebrazos cuando bailan.

Me indigné. ¡Me indigné mucho! Porque si alguien ha sido capaz de sintetizar la esencia del flamenco científicamente esa fui yo con mi Flamencotil, pero mi genial descubrimiento parece que pasó inadvertido para la ciencia y la humanidad. ¡Ay!...

No seré yo, ¡pobre de mi!, la que desmonte dicho estudio, aunque debo decir que me merecería algo más de respeto si en vez de haber escogido a diez bailaoras de último curso de un conservatorio, hubieran cogido también a alguna vieja gitana de Jerez o Triana. El duende, al menos por lo que yo he podido observar en estos años de andadura flamenca, no entiende de titulaciones superiores; a veces, más bien al contrario.

En fin… Lo que más me ha “enritao” como diría mi abuela, es que es la semana en la que más he escuchado hablar de flamenco en muchos medios de este país desde que tengo memoria flamenca, y lo han hecho sólo para dar cobertura a este estudio de dudoso valor para nosotros, los flamencos. Con todo lo que se podría decir de nuestro arte, y parece que lo único que interesa es descubrir el “secreto”, envasarlo y empezar a comercializarlo si se puede.

A mí me vais a permitir que siempre que escuche las palabras “medir” y “duende” en la misma frase, piense sólo y únicamente en ese ser fantástico de los bosques y una regla Pelikan. Para el otro duende, el que no se puede medir… a los que de verdad les interese saber qué es, de qué está hecho, donde encontrarlo… 

¡quizás podrían probar a ir de una puñetera vez a ver flamenco!

O que se tomen un Flamencotil... :-)