viernes, 28 de marzo de 2014

Flamencos en Blanco&Negro (I): Tío Luis el de la Juliana y la Andonda

Bienvenidos al primer capítulo de mis "Flamencos en Blanco&Negro". 
Desde que hace algún tiempo cometí la 'locura' de querer indagar un poco en los orígenes del flamenco, me he ido sumergiendo en un océano de historia, folklore y cultura infinitos que me apasiona. Y es que, cuanto más sabemos, más conscientes somos de lo mucho que ignoramos. Pero no hay prisa. Se trata de disfrutar de ese proceso de aprendizaje. Y la historia del flamenco y de los flamencos proporciona pequeñas grandes leyendas, historietas cotidianas y humanas fascinantes que hay que saborear con paciencia. Personajes casi mitológicos. 
Hoy quiero acercarme brevemente a estos dos grandes nombres, el primer cantaor y la primera cantaora de los que se tiene constancia. 
Tío Luis el de la Juliana, gitano de Jerez, de oficio aguador (transportador de agua, vamos), es el primer cantaor del que se tiene conocimiento. Vivió entre los siglos XVIII y XIX. Es decir, del 17?? al 18?? (en números impresiona más). ¡¡Mil setecientos!! 
Nunca sabremos como cantaba este gitano ancestral, pero "se le atribuyen algunas formas asociadas al cante por tonás como la toná-liviana, la del Cristo o la de los Pajaritos" (Revista La Flamenca). Es decir, fue el creador de algunas de las formas más primitivas del cante, las tonás, uno de los pilares del cante flamenco del que posteriormente emanaron decenas de estilos (seguiriyas, soleás, ...). No hay fotos de Tío Luis, pero bien podría parecerse a este antiguo gitano retratado en una vieja litografía. ¿Os imagináis a ese gitano, cargando sus cántaros de agua por los caminos, quizás cantando al compás del sonido de los saltitos del agua dentro de esos cántaros? Yo, sí.
¿Y las mujeres en el flamenco? Pues desgraciadamente no podemos decir que la mujer haya gozado de una situación privilegiada en este arte. Simplemente, tenía el mismo papel secundario, doméstico, privado, difícil y silencioso que tenía la mujer de la época. No obstante, algunas artistas flamencas han conseguido dejar su impronta en la historia del flamenco y que su nombre haya quedado negro sobre blanco en las bibliotecas. 
Mujer gitana, flamenca, y por lo que dicen de armas tomar (bebedora y pendenciera he leido por ahí) fue La Andonda. Trianera, vivió entre 1831 y 1891, y fue pareja de otro mítico cantaor, "El Fillo". Sus frecuentes peleas, muchas en público, alimentaron sus puñentes letras y su quejío. Se la considera la primera cantaora por soleá, "y aunque ya se sabia de muchas familias en Triana que eran cantaoras de este palo" (Flamencoexport), es destacable que, sea la creadora o no, una mujer figure entre los maestros primigenios de este estilo, uno de los grandes estilos del flamenco.

Disfruto mucho cerrando los ojos e imaginando en blanco y negro aquellos caminos de tierra bajo el sol inclemente del verano andaluz, o aquellas tabernas impregnadas de un penetrante olor a vino rancio en los que Tío Luis o La Andonda crearon e interpretaron esos grandes estilos que, los flamencos de hoy, tenemos la suerte de poder interpretar en lujosos, o por lo menos limpios y salubres tablaos y teatros... a todo color.
  
Foto superior: "Gitano (Espagne). Cromolitografía hacia 1870. Garnier Freres. Edit Paris" (web grabadoslaurenceshand)
Foto inferior "La Andonda". Cordobaflamenca.com
Algunas fuentes consultadas: Revista la Flamenca, Cordoba Flamenca, Blog FlamencoSevilla, Flamenco Export web.
Flamencos en B&N, Sonia Salmerón (c)

martes, 11 de marzo de 2014

Nueva colección Moda Flamenca primavera'14 / New collection Flamenco fashion spring'14

Paso a paso, siempre lo digo y siempre lo diré. Si algo pretendo con mis diseños y mi marca de moda flamenca es ofrecer siempre productos de calidad, con los mejores acabados, un diseño especial y sobretodo que sean muy prácticos.
Yo soy la primera que, al ver los varios cajones llenos de trajes flamencos que apenas he llevado un par de veces, me pongo un poco de mal humor.
Para esta nueva colección, espero poder seguir ofreciéndoos todo eso... y más. Además de incorporar nuevos diseños de faldas, al catálogo que ya conocéis añadiré blusas, boleros y prendas de blonda para vuestros ensayos y vuestras actuaciones.
Aquí unas fotillos, como pequeño adelanto para las impacientes... ;)

Step by step, I always say.What I want of my designs and my brand of flamenco fashion is always providing quality products with the best finishes, special and unique designs and, above all, very practical clothes. 
I am the first who gets a little angry seeing several drawers full of flamenco costumes I've just used a couple of times. 
For this new collection, I hope to continue offering you all that ... and more. In addition to new designs of skirts, in the catalog you will have blouses, boleros and lace garments for your classes and your performances. 
Those pics are just a little preview for the impatient ones ... ;)

martes, 18 de febrero de 2014

Mi primera vez

Lo conocí a través de internet. Jamás pensé que regalaría mi virginidad a alguien a quien ni siquiera había visto en persona antes, pero por lo que leí sobré él en la red, se me antojó de confianza, no carente de cierto prestigio en la ciudad y sobretodo, limpio. Que no falte la limpieza.
También pude saber por su perfil de facebook que yo para él, en cambio, no era la primera. Otras tantas antes que yo habían gozado sobre él en la noche neoyorkina.
Ah, porque él es de Nueva York.
Ya que una ha sido tardía en estos menesteres no iba a hacerlo con cualquiera, ¿no?
Recuerdo la primera impresión que sentí al poder verlo y tocarlo por primera vez. Yo tenía polillas (que no mariposas) en el estómago. A él, en cambio, se le veía confiado, tranquilo. Los años y la experiencia, supongo. Ni siquiera hizo ademán de querer tener la iniciativa, pero yo se la concedí de forma irrevocable. Le dije "Tómame" y él lo hizo hasta las últimas consecuencias. Yo me había vestido con mis mejores prendas para él. Sé lo que les gusta a los de su clase, y creo que no defraudé. Y en las fotos yo me veo genial...
Ah, porque nos hicimos unas fotos.
Recuerdo, por encima de la calidez de las velas que iluminaban la estancia y las sombras temblorosas de su reflejo en las paredes y techo, el primer contacto, la primera vez que nos tocamos. Sentí un rayo que me atravesaba de cabeza a pies. Sabía, sabía que era ahí y no en otro lugar en el que yo quería estar en aquel instante. Siendo el mundo lo grande que es. Quizás había tardado en hacerlo pero supe que era con él y no con otro con quien lo tenía que hacer por primera vez. Mi certeza fue entonces más firme que nunca. Ni siquiera temí haber decidido hacerlo a pelo, porque esto se ha de hacer así, a pelo.
Ah, porque lo hice a pelo, claro.
Inspiré profundo y me preparé para sufrir, pero también para gozar, gozar mucho. Ocupé mi sitio y miré hacia mi izquierda. Mi corazón latía a mil por hora mientras el guitarrista ya rasgueaba los primeros compases del tema que abría la noche. Miré al cantaor, a quien acababa de conocer pocos minutos antes, y que ni siquiera sabía qué palo me tenía que cantar. "Alegrías", respondí con súbita firmeza cuando me lo preguntó sin mucho disimulo.
Y pocos minutos después aquel tablao de Nueva York me desvirgó. Jamás antes había bailado en un tablao sin ensayos y sin conocer ni siquiera a los músicos. Y he de decir que... ni sangré, ni lo he lamentado nueve meses después. Al contrario, fue una experiencia maravillosa que, ciertamente, es la mejor escuela que todo bailaor flamenco ha de tener.
El tablao. Tener que abrir los oídos más que los ojos, dejarse llevar por el cante y respetar la guitarra, saber reclamar tu sitio, mandar y marcar la velocidad, reaccionar cuando el cantaor no cante la letra que esperabas o te cante una letra cuando no la esperabas, cuando entra la falseta y tú ya marcabas tu escobilla... sin olvidar que por encima de todo y todos, está el público que ha de disfrutar y no tiene culpa de tu inexperiencia.
Por supuesto, como en todas las primeras veces, hubo pequeños grandes desastres. Temblor de piernas, pies de mantequilla, idas de compás a destajo, contratiempos que se hacen sincopaos involuntariamente, y otras desgracias tras las cuales.... pues sí, al día siguiente sale el sol.
Yo disfruté como una niña (que ya no era virgen). Como siempre en esto del flamenco voy unos cuantos años tarde pero para todo hay una primera vez. No soy quien para dar consejos a nadie, pero sé que esa "primera vez" en un tablao da pánico a muchos futuros bailaores. Sólo os puedo decir, relajaos, disfrutad el momento y sobretodo dejaos llevar. Parece mentira pero el cuerpo, los sentidos, y el corazón, saben lo que hay que hacer.
Será instinto. Será la herencia de nuestros ancestros flamencos.
Como en el sexo. No hace falta que te lo expliquen... llegado el momento sabes lo que has de hacer.

Nota: "Mi primera vez flamenca" en un tablao fue un ya inolvidable 11 de mayo de 2013 en el tablao neoyorkino "Alegrías en la National Theater", gracias al cariño y la confianza de su director Jorge Navarro, que además me invitó a repetir semanas después. Mi eterna gratitud hacia él y hacia su tablao.
Foto: Cartel de esa primera vez. No podéis imaginar el subidón que sentí cuando lo vi publicado.... Aun se me ponen los pelos de punta al verlo y recordar todo aquello. :D

viernes, 14 de febrero de 2014

"Flamenco y Mujer" en La Pizarra de Raimunda

El pasado lunes 10 de febrero tuve el placer de compartir mi experiencia, mi pasión y mis (escasos) conocimientos de la historia y teoría del flamenco, con mi taller "Flamenco y Mujer" en la asociación de mujeres LA PIZARRA DE RAIMUNDA.
Hicimos especial hincapié en el papel de la mujer en el flamenco, y en el efecto beneficioso (casi terapéutico) del flamenco en la mujer. La mujer y el flamenco, para lo bueno y para lo malo, están unidos por un vinculo poderoso y longevo.
Más de una treintena de mujeres quisieron acompañarme y todas acabamos bailando. Fue una tarde entre amigas, en la pude enseñar algo, pero en la aprendí más, y en la que pude sentir la fuerza de las mujeres unidas. No importaba la edad, ni siquiera las condiciones físicas. Por encima de todo, las ganas de aprender, compartir, disfrutar juntas.
Claro... así, ¿como podía negarme a dar una pinceladita por tangos como despedida? 
(nota: si no puedes visualizar el video justo aquí debajo, unas lineas más adelante tienes el link a la web de "La Pizarra", donde está colgado)


Nos veremos de nuevo el próximo 17 de Marzo, pues he sido invitada a bailar en su ceremonia de entrega de Premios Colaboradores.

Muchas gracias a Montse y a Carmen, a la primera por contactar conmigo para impartir este taller, a la segunda por dedicarme estas bonitas palabras en su blog:
"Hoy en la Pizarra de Raimunda Sonia Salmerón nos ha introducido el flamenco, un taller fantástico, con duende, con arte, con alegría, con pellizquito y con todo lo que hay que tener. Una tarde fabulosa con una mujer especial que nos ha hecho sentir el embrujo del flamenco y las raíces que corren por las venas de nuestros ancestros. Una vez más hemos podido comprobar que el  arte tiene muchas facetas pero Andalucía, tiene los condimentos necesario pa quitar el sentio y levantar a los muertos a poquito que se lo proponga. Sonia Una bailaora con casta y un par de ovarios para hacer lo que sus entrañas le dictan. Ole, Ole, Ole y Ole tú."  

IMPORTANTE: Este taller teórico-práctico de flamenco lo ofrezco de forma gratuita a todas las asociaciones de mujeres, y/o aquellas que trabajan para la mujer. Si formas parte de una, no dudes en contactar conmigo y para comentar posibilidades de colaboración (en el apartado "Contacto" tienes email y teléfono)